Descarga una grabación limpia de Paloma Bravía para exploración de control de plagas, prueba de señuelos, o para familiarizarte con las vocalizaciones de la paloma urbana antes de salir al campo.
El/la Paloma bravía (Columba livia), miembro de la familia de los colúmbidos de unos 33 cm, es inconfundible — gris azulado con dos barras alares negras y cuello verde y púrpura brillante, antepasado de la paloma urbana. Rupícola en origen, hoy prospera en edificios y cornisas de las ciudades.
Emite un rodante y gimiente «u-ru-cu», el canto ancestral de la paloma doméstica. Espiga semillas, yemas y brotes, y en ciudad casi cualquier desperdicio que halla. Ligada de antiguo al hombre, es residente todo el año, a menudo en densas colonias urbanas. Su migración canaliza cada otoño enormes contingentes a través de Grecia y el Mediterráneo.
Las Palomas Bravías genuinamente silvestres sobreviven solo en poblaciones pequeñas y localizadas (partes del Mediterráneo, acantilados costeros de Escocia, Irlanda y el norte de África/Oriente Medio), mientras que la gran mayoría de las aves que se encuentran como "palomas" son descendientes asilvestrados de ejemplares domésticos, presentes en todo el mundo en ciudades y zonas agrícolas. Las palomas urbanas suelen quedar excluidas de las protecciones para aves migratorias y se gestionan como especie de plaga más que como pieza de caza en la mayoría de los países: en EE. UU. quedan fuera de la Ley del Tratado de Aves Migratorias por tratarse de una especie introducida y no nativa, y en el Reino Unido pueden controlarse bajo licencias generales de control de plagas en lugar de como caza reglada. Las palomas mensajeras/deportivas anilladas siguen siendo propiedad de su dueño y constituyen una categoría legal distinta que nunca debe capturarse. Como las normas de control de plagas, permisos y ordenanzas municipales varían mucho según la ubicación, comprueba los requisitos locales vigentes y consulta nuestro descargo de responsabilidad completo país por país.