Antaño trampeado por decenas de miles cada otoño para la mesa, el suave y descendente canto del Escribano Hortelano lo escuchan hoy sobre todo observadores de aves e investigadores que siguen su recuperación.
De unos 16 cm, el/la Escribano hortelano (Emberiza hortulana), ave canora paseriforme, se distingue: de cabeza verde oliva, garganta y anillo ocular amarillos y pico rosa. Está ampliamente extendido por cultivos abiertos, pastizales y hierba densa.
La nostálgica y vibrante frase del macho, ralentizando al final, lo ha hecho durante siglos un cantor apreciado. Toma pequeñas semillas e invertebrados acuáticos tamizados de la superficie y el fango somero. Huraño migrante amante del suelo, se desliza en silencio por la espesura en su larga ruta a África. En migración atraviesa Grecia y el Mediterráneo en gran número, ave familiar de campo, bosque y jardín.
El Escribano Hortelano cría desde España a través de Europa hasta Asia Central e inverna en el África subsahariana, y está totalmente protegido bajo la Directiva de Aves de la UE y el Convenio de Berna, sin temporada de caza legal en ningún lugar de la UE; Francia, históricamente el centro de su uso como delicadeza culinaria, prohibió su captura por completo en 1999, aunque la aplicación fue inconsistente durante años después. El enmallado ilegal sigue produciéndose durante la migración, particularmente en el suroeste de Francia (se estima que decenas de miles de aves al año según algunos cálculos), y se ha relacionado con el fuerte declive poblacional de la especie —aproximadamente un 88% entre 1980 y 2016—, así que cualquier uso real de esta grabación debería limitarse a identificación, investigación o seguimiento de conservación. Consulta nuestro descargo de responsabilidad completo país por país para la situación legal fuera de la UE, incluidas partes de su área de cría asiática y sus zonas de invernada africanas.